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El Déficit de Atención se define como una variante genética, dominante (lo que quiere decir que proviene de cualquiera de los padres), y polifactorial y se exterioriza en múltiples expresiones de la conducta. Al reconocer la condición como primordialmente genética, se consideran los factores sociales y psicológicos como contribuyentes secundarios, y no como causales primarios. El déficit se manifiesta frecuentemente mediante una conducta distraída, riesgosa e impulsiva, y en algunos casos se observa además la hiperactividad, tanto mental como física. Los síntomas son esencialmente los mismos en niños y adultos.
El Déficit de Atención se puede diagnosticar observando un grupo de veinte (20) patrones habituales de conducta. Dichos patrones, que constituyen otras tantas barreras al éxito, están enumerados en un cuestionario que permite indicar para cada uno de ellos el nivel de trastorno, en una escala que va desde ninguno, a leve, moderado, severo o catastrófico. Cada uno de esos veinte patrones, de no ser atendidos a tiempo o de ser tratados inadecuadamente, se puede complicar con: ataques de pánico, depresión, psicosis maniaco-depresiva, adicciones, delincuencia, fracaso académico, violencia doméstica, divorcio, corrupción, deambulismo, suicidio, incompetencia laboral y otras condiciones psiquiátricas.
Según la Teoría de la Personalidad desarrollada por el Dr. Efrén Ramírez, la personalidad de cada individuo está compuesta por ocho modalidades de temperamento (agresivo, calloso, impulsivo, irritable, melancólico, sensible, sexual y tímido), fundamentalmente hereditarios; ocho talentos (artístico, atlético, intelectual, intuitivo, manual, sensorial, social y verbal), también de origen hereditario pero que tienen que ser desarrollados; y ocho niveles de capacidad del carácter, que van desde la confianza a la autonomía, la iniciativa, la industriosidad, la identidad, el compromiso, la generatividad, y que culmina con la trascendencia. El carácter se desarrolla con las experiencias educativas de la vida.
Según esa misma teoría, las causas inmediatas de las barreras relacionadas al déficit de atención provienen de la parte temperamental (hereditaria) de nuestra personalidad. Para mejor canalizar los temperamentos y lograr realizar un balance en nuestra personalidad, necesitamos desarrollar nuestros talentos y cultivar nuestras capacidades de carácter. El temperamento fuera de control muestra evidencia de la inmadurez del individuo. La meta u objetivo principal del Centro de Sanación Integral, y de la Fundación de Adultos con Desorden de Déficit de Atención de Puerto Rico, es lograr educar a la mayor cantidad posible de personas en cuanto a lo todo anterior, para que de esta forma se obtenga una mejor calidad de vida tanto a nivel individual como global. Se vislumbra que a través de la educación se logre crear comunidades terapéuticas (tanto en la familia como en la escuela, la iglesia, el vecindario, etc.) que promuevan este proceso educativo, y así sirvan de guía y ejemplo para aquellos que inicien su proceso de atenuar a un mínimo las manifestaciones del déficit de atención.
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