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Capaz de estabilizar los estados de ánimo en muchas personas que padecen de depresión, el Litio revolucionó la terapia psiquiátrica cuando surgió hace varias décadas. Sin embargo, los neurólogos continúan perplejos ante la forma en que este potente nutrifármaco trabaja.
Científicos en Detroit nos han provisto una pista que puede ayudar a resolver este misterio. Ellos han encontrado que luego de un mes de tratamiento con el mineral, aumenta la materia gris en el cerebro. La materia gris, conocida como la parte pensante del cerebro, está hecha primordialmente de células nerviosas y sus conexiones (dendritas).
“Este es un descubrimiento significativo y puede iluminarnos en cuanto al mecanismo terapéutico del Litio”, dice De-May Chuang del Instituto Nacional de Salud Mental en Bethesda, Maryland.
Otro estudio realizado por algunos de los científicos de Detroit señala que el litio estimula la producción de nuevas células en el cerebro. Esta observación aumenta la esperanza de que el mineral pueda usarse para tratar derrames, Alzheimer y otras condiciones que matan células cerebrales. Puede también respaldar una nueva teoría radical, que la depresión es el resultado de la muerte y el nacimiento de nuevas células.
Anteriormente ha habido indicaciones de que el Litio protége las células nerviosas. Hace dos años, el grupo de Chuang demostró que el mineral protege las células nerviosas de sobre estimulación causada por glutamate (SN:3/14/98,p.165) lo que podría resultar fatal. Husseini K. Manji de Wayne State University en Detroit y sus colegas encontraron que células nerviosas tratadas con Litio producen grandes cantidades de proteínas, bcl-2, que ayuda a las células a resistir señales de suicidarse.
Manji se unió a su colega Gregory J. Moore para llevar a cabo un estudio de imágen del cerebro con personas comenzando a tomar Litio para la depresión. Luego de 4 semanas, el tiempo que toma para el Litio estabilizar los estados de ánimo, el mineral había aumentado el volúmen de materia gris en un 3% en 8 de cada 10 personas estudiadas, según el informe de los investigadores presentado en la reunión de la Sociedad de Neurociencia realizada esta semana en New Orleans.
“Esta es la primera demostración farmacológica de aumento en la materia gris del cerebro humano”’ dijo moore.
Los investigadores proponen que la mayoría del aumento en volúmen resulta de las células nerviosas desarrollando ramificaciones adicionales hacia células adyacentes, una señal de células cerebrales saludables. Una parte pequeña del aumento en materia gris puede consistir de nuevas células cerebrales.
En New Orleans, el grupo de Manji reportó que el Litio estimuló la producción de nuevas células en un área del cerebro de ratones. Los ratones recibiendo Litio tenían como un 25% más de cerebro nuevo en el hipocampo que los que no lo recibían.
En estudios realizados con ratones anteriormente, diversas terapias antidepresivas incluyendo terapia electroconvulsiva, ejercicio y drogas como Prozac, han estimulado el nacimiento de células nerviosas en el hipocampo.
Esta investigación anterior y otra evidencia ha motivado a algunos científicos a establecer la teoría de que la depresión emana de problemas en la habilidad natural del cerebro de generar células nuevas en el hipocampo. Esto es aún especulación. De hecho, no fue hasta recientemente que científicos aceptaron que el cerebro del humano adulto puede crecer nuevas células (SN:10/31/98, p.276).
La habilidad del Litio de proteger células nerviosas y aumentar la producción de nuevas células puede hacer este mineral útil en otras enfermedades además de la depresión, sugiere Moore. Chuang, por ejemplo, reportó el año pasado que el Litio reduce la pérdida de células cerebrales en pruebas hechas con ratones con Huntington.
El mineral también protege el cerebro de los ratones de la muerte de células después de un derrame, aún si los investigadores demoran el administrarla. “Podemos dar Litio hasta tres horas después de un derrame”, dijo Chuang.
Manji propone probar el Litio en personas con Alzheimer, Parkinson y esclerosis lateral amiotrópica, mejor conocida com enfermedad de Lou Gehrig.
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